Anton Bohnsack es un niño de nueve años que vive con sus padres en una ciudad alemana. A diferencia de otros niños, Anton adora los libros de vampiros y los monstruos. Sus padres no entienden muy bien esta afición.
Una noche, algo increíble ocurre: mientras Anton está en su cama leyendo, escucha un golpeteo en la ventana. Al abrir, se encuentra con un niño pálido, de capa negra y colmillos afilados: es Rüdiger von Schlotterstein, ¡un pequeño vampiro!
A pesar del miedo inicial, Anton y Rüdiger se hacen muy amigos. Rüdiger lo introduce al mundo de los vampiros y lo lleva a volar de noche por los tejados de la ciudad. Anton también conoce a la familia de Rüdiger, que vive en una cripta del cementerio: su hermana Anna, quien se enamora un poco de Anton, y sus padres, los vampiros adultos.
Sin embargo, la amistad está llena de peligros: los padres de Anton sospechan que algo extraño ocurre con su hijo, y el temido cazador de vampiros Geiermeier acecha en la ciudad buscando a la familia de Rüdiger. Anton debe mantener el secreto y proteger a su amigo a toda costa.
El libro tiene un narrador externo u omnisciente en tercera persona. El narrador conoce los pensamientos, emociones y acciones de los personajes, pero especialmente sigue el punto de vista de Anton, el protagonista.
👆 En este fragmento, el narrador sabe lo que siente Anton ("su corazón latía"), lo que piensa ("quería gritar") y lo que ocurre. Habla de él en tercera persona: "Anton", "su", "lo".